El programa, desarrollado por La Cámara Roja con el apoyo del ICA, llegará a más de 2.000 alumnos de colegios e institutos
La Consejería de Turismo, Cultura y Deportes respalda el proyecto ‘La Cámara Escuela’, que incorpora la fotografía, el cine y el vídeo como lenguajes pedagógicos transversales en los centros educativos para el desarrollo del pensamiento crítico, la creatividad, la inclusión y la participación cultural entre los alumnos. Se trata de un proyecto innovador que busca generar un ecosistema entre artistas visuales, alumnos, docentes, espacios culturales y centros educativos, integrando las artes visuales en las aulas.
La consejera de Turismo, Cultura y Deportes, Carmen Conesa, presentó hoy, junto al creador del proyecto y codirector de La Cámara Roja, David de Flores, esta iniciativa que “une cultura y educación, aplicando cómo disciplinas artísticas como el cine o la fotografía pueden ayudar en el aprendizaje en las aulas, pero también contribuyen a despertar vocaciones artísticas y a fomentar el amor por la cultura y el arte para el desarrollo y el avance de la sociedad”.
El proyecto, promovido por La Cámara Roja y financiado por el Instituto de las Industrias Culturales y las Artes (ICA), arrancó este curso en su fase de investigación para el desarrollo de la metodología adaptada a todas las etapas educativas, incluida la Educación Especial, con la intervención de 150 docentes de 25 colegios e institutos.
Será ya en el próximo curso cuando se ponga en marcha en 20 centros, con un alcance superior a los 2.000 alumnos de las distintas etapas educativas, siempre adaptando la acción que une cultura audiovisual y educación a las necesidades, intereses y posibilidades de cada centro y comunidad educativa.
En el primer trimestre del curso 2026-2027 cada centro procederá a seleccionar un proyecto; en el segundo se desarrollará la iniciativa con la colaboración de artistas y, en el tercero, se buscará que el resultado trascienda el aula y se presente en espacios comunitarios y culturales con el apoyo de gestores culturales.
“Mostrar públicamente el trabajo realizado en el aula favorece el reconocimiento del alumnado y del profesorado como creadores culturales activos, pero también tiende puentes para que los jóvenes se acerquen y disfruten de las infraestructuras culturales y sus programaciones”, puntualizó Conesa.